
La tragedia aérea ocurrida el lunes en el sur de Colombia continúa dejando un saldo devastador. Las autoridades confirmaron que el número de víctimas mortales ascendió a 68 tras el siniestro de un avión Hércules C-130 de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, que cayó y se incendió poco después de despegar.
El alcalde de Puente Leguízamo, en el departamento de Putumayo, informó que los últimos cuerpos recuperados corresponden a militares que permanecían desaparecidos desde el momento del accidente. Inicialmente se reportó un fallecido, pero con el avance de las labores de rescate la cifra fue aumentando de manera progresiva.
La aeronave transportaba a 128 personas, entre efectivos del Ejército, de la Fuerza Aeroespacial y de la Policía. Las tareas de búsqueda continúan en una zona de difícil acceso, lo que ha complicado la recuperación de más víctimas.
Tras conocerse la magnitud del hecho, el presidente Gustavo Petro expresó su pesar por la muerte de los uniformados y cuestionó las condiciones del equipamiento militar, señalando la necesidad de revisar las adquisiciones en materia de defensa.
El accidente es investigado por las autoridades competentes, que buscan determinar las causas de la caída del avión, mientras el país permanece conmocionado por una de las tragedias aéreas más graves en los últimos años.







