En respuesta a los cuestionamientos por la calidad del combustible y los reclamos por el suministro irregular, la Asociación de Propietarios de Estaciones de Surtidores (Asosur) salió al frente para aclarar su rol dentro de la cadena de comercialización y rechazó cualquier responsabilidad directa en estos problemas.
A través de un comunicado oficial, el sector explicó que las estaciones de servicio no participan en la importación, producción, mezcla ni control técnico de los combustibles que se expenden en el país. Estas tareas, según Asosur, corresponden exclusivamente a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), mientras que la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) es la entidad encargada de la fiscalización.
“El surtidor únicamente comercializa el combustible que recibe, en las condiciones de calidad y volumen determinadas por YPFB”, señala el pronunciamiento, que recalca que los propietarios de estaciones son el último punto de la cadena, sin capacidad de modificar el producto.
El deslinde se produce en un contexto de creciente preocupación ciudadana, luego de que transportistas, conductores particulares y especialistas mecánicos alertaran sobre posibles daños en motores, atribuidos a la presencia de residuos como carbonilla, un material que puede afectar el rendimiento y la vida útil de los vehículos.
Asosur sostuvo que su compromiso se limita a garantizar una atención segura y transparente al consumidor final, respetando las disposiciones vigentes y operando bajo supervisión permanente de la ANH. “La responsabilidad sobre la calidad del combustible recae en el proveedor mayorista”, insiste el documento.
El debate se intensificó tras las declaraciones del ministro de Hidrocarburos y Energías, Mauricio Medinaceli, quien responsabilizó a anteriores gestiones por los problemas detectados y afirmó que los combustibles que actualmente importa YPFB cumplen con los estándares y certificaciones internacionales. La autoridad aseguró que la gasolina y el etanol utilizados no presentan fallas en su composición.
Mientras tanto, el sector de surtidores pidió que se esclarezcan los hechos a través de informes técnicos oficiales, a fin de evitar que se atribuyan responsabilidades indebidas y se genere desinformación entre la población.
