La falta de carburantes persiste en Santa Cruz, Beni y Pando, a pesar de que las principales carreteras del oriente boliviano se mantienen libres de bloqueos y con normal circulación de cisternas, según reportan estaciones de servicio de la región.
El sector afirma que el problema responde a retrasos en la provisión de combustibles por parte de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), lo que estaría provocando una interrupción en la cadena de abastecimiento hacia el mercado interno.
Mientras en el occidente la escasez se vincula a bloqueos en rutas internacionales, el oriente cuenta con corredores fronterizos operativos como San Matías, Yacuiba y Zárate, que conectan con Brasil y Argentina, permitiendo el ingreso de combustible importado sin restricciones de tránsito.
Desde la Asociación de Surtidores (Asosur) se advirtió que la situación está generando un impacto directo en la economía regional, especialmente en el sector agropecuario, que depende del suministro constante de diésel y gasolina para sus actividades productivas.
Los comercializadores indicaron que las estaciones de servicio compran el producto con pago anticipado y que aún existen volúmenes pendientes de entrega desde el 11 de junio. Asimismo, denunciaron que en jornadas recientes el despacho cayó a 400 mil litros de gasolina, cuando la demanda diaria de Santa Cruz alcanza los 3 millones de litros.
Ante la falta de respuestas, el sector envió notas formales a YPFB y a la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), exigiendo explicaciones sobre el desabastecimiento. Mientras tanto, pidieron comprensión a la población por las largas filas en los surtidores y remarcaron que la solución depende de la estatal petrolera.
