La sesión de honor de la Asamblea Legislativa Departamental, en conmemoración de los 213 años del grito libertario en Santa Cruz, empezó, con la lectura de una carta del gobernador Luis FernandoCamacho, que fue leída por la asambleísta Paola Aguirre.

“Desde esta cárcel, donde el masismo me tiene secuestrado, estuve y reflexionando sobre la forma en que ha avanzado nuestro departamento y, como ustedes también saben, desde ese 24 de septiembre de 1810 cuando nuestros antepasados dieron su grito libertario, todo lo que hemos logrado ha sido producto de nuestra voluntad por el desarrollo, el progreso y la modernidad”, leyó la asambleísta.

En su carta, el gobernador también hizo énfasis en la importancia de Santa Cruz para el país, pues destacó su avance económico y la solidaridad que se brinda a los nacidos de los otros ocho departamentos que llegan a esta tierra.

“Encargué al Instituto Cruceño de Estadística una investigación para saber cuántos habitantes tenemos en Santa Cruz, y los resultados dijeron que somos 4 millones de corazones verde, blanco y verde. Y lo más importante es que esta tendencia de crecimiento poblacional no cambiará, porque somos una tierra de esperanza a la que vienen los bolivianos de todos los rincones del país. En unos 15 años más vamos a cobijar a más del 50% de la población del país”, señaló.

Además, la autoridad departamental señaló que el departamento cruceño se convirtió en el epicentro de la lucha de la democracia y los derechos de los bolivianos, sin importar la persecución política contra los líderes de Santa Cruz.

“Sabemos que hoy Santa Cruz no solo es el soporte de la economía de Bolivia, sino también el centro de la resistencia y la lucha por recuperar la democracia del Estado de derecho. No hay que confundir democracia con libertades ciudadanas, porque ya lo hemos visto con países hermanos que primero perdieron la democracia y después perdieron la economía y quedaron en la miseria”, leyó Aguirre.

En esta sesión el gobernador envió esta carta porque se encuentra detenido en la cárcel de Chonchocoro en La Paz, por el caso Golpe I. Sin embargo, su silla permaneció vacía durante el desarrollo del acto.

Por su parte, Zvonko Matkovic, presidente de la ALD, y en su calidad de anfitrión de la sesión de honor, ni bien agarró el micrófono, lamentó la silla vacía del gobernador de Santa Cruz en una fecha que se supone festiva, y se disculpó porque seguirá repitiendo sobre su “secuestro”.

“Seguimos sin nada que celebrar porque esa silla sigue vacía, porque quien debe estar sentado ahí los llena de miedo. Creen que teniendo a Camacho encerrado, el pueblo cruceño dejará de luchar. Se nota que no nos conocen”, recordó al centralismo, y lo aludió de llevar al país a la ruina.

“Ese centralismo que nunca sacó a ninguna región de la pobreza, y que maneja el 90% de los recursos de Bolivia, en palabras del propio Luis Arce Catacora, ‘ha tocado fondo’”, ironizó.

Matkovic además cuestionó el perforado sistema electoral y judicial, y el recorte sistemático de los recursos, que para el próximo año será del 20%, y resaltó que a pesar de esas reducciones, se han entregado obras importantes, como el Banco de Sangre, donde se analizará el 50% de las muestras de sangre de todo el país.

También aplaudió que contra todo recorte, el presupuesto para la salud el próximo año subirá de 50 a 60% del presupuesto para la región.

Insistió en el Pacto Fiscal, que desde hace 13 años está pendiente, y en la lucha por el censo, que “prácticamente es de vida o muerte para los departamentos”.

Por último, el presidente del ente legislativo reconoció que lo invadió un profundo dolor al no haber entregado en vida el homenaje al Gral. Gary Prado Salmón, a quien resaltó como ejemplo de entereza ante las “humillaciones de jueces y fiscales, siguiendo instrucciones del gobierno de Evo Morales”.

EL DEBER