
Dos semanas después de que se hiciera pública una denuncia en su contra, el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Armin Dorgathen, se presentó este martes en las oficinas de la Aduana Nacional en Santa Cruz. Sin embargo, su comparecencia no incluyó declaraciones, ya que decidió acogerse al derecho al silencio previsto en la normativa procesal.
La denuncia que motivó la citación judicial se basa en una presunta operación de exportación de gas que habría sido realizada sin la resolución de autorización correspondiente, lo que podría constituir una infracción a la normativa vigente sobre hidrocarburos. Inicialmente se emitió una orden de aprehensión contra Dorgathen, que luego quedó sin efecto, siendo sustituida por una nueva citación para que se presente a declarar.
Desde YPFB rechazaron las acusaciones, asegurando que todas las operaciones de exportación son legales y que no existe contrabando, daño económico ni comisión de delito alguno. Por su parte, el fiscal Jason Plata confirmó que la investigación seguirá su curso y que se analizarán las carpetas secuestradas recientemente para determinar los pasos judiciales a seguir.
En medio de este contexto judicial, Dorgathen también abordó la situación del abastecimiento de combustibles en el país. Aseguró que el despacho de gasolina se incrementó al 120% y que se están descargando buques con diésel, con el objetivo de garantizar la provisión pese a las largas filas que persisten en los surtidores.
El caso pone en evidencia la complejidad del marco legal en las operaciones de hidrocarburos y mantiene la atención sobre las próximas diligencias, las responsabilidades que puedan derivarse y el papel de las autoridades judiciales en la investigación.







