Durante su mensaje al país, el mandatario afirmó que esta fecha significa un cambio de cualidad de Bolivia que condensa las luchas sociales y la superación del otro Estado que “no representaba ni incluía a todas y todos y que discriminaba y excluía a los sectores sociales mayoritarios”.

En ese sentido, instó a la necesidad que exista una “actualización” del proceso de cambio donde se deban trazar nuevos objetivos en diferentes áreas en el marco de la celebración Bicentenario del 6 de agosto.

“Tenemos que proteger y blindar nuestro proceso de cambio, su continuidad ante los peligros internos y externos que nos acechan”, afirmó Arce en un acto desarrollado en Casa Grande del Pueblo.

Por otro lado, en las próximas elecciones, dijo que habrá dos visiones de país, las cuales consideró son “incompatibles entre sí”. La primera con un proyecto de izquierda que defiende a todas las bolivianas y bolivianos, especialmente a los sectores humildes.

Mientras que la otra se encuentra “encarnada” en la oposición del país con la “derecha y ultraderecha que propone la privatización de las empresas estatales, el retorno del neoliberalismo en su nueva versión”.

“Quienes hemos creído y creemos en el proceso de cambio. No podemos rehuir a la obligación de blindarlo a crear las condiciones para que triunfe en las próximas elecciones presidenciales para consolidar este nuestro Estado Plurinacional de Bolivia”, afirmó.

Para ello, instó al trabajo colectivo y de unidad de las organizaciones sociales y especialistas de distintas áreas para diseñar un programa de gobierno 2025 – 2023 “democrático, popular y que atenda a las necesidades de la población”.