
El Banco Fassil en Intervención informó, a través de un comunicado, que a partir de este viernes 2 de junio se realizará el pago del salario, correspondiente al mes de abril, a los trabajadores de la entidad intervenida. Sin embargo, se aclaró que las medidas de presión, como bloqueo de vías, continuarán.
Representantes de los trabajadores explicaron a este medio que no reciben atención médica en la caja bancaria porque no hay compromiso de pago y que por esta situación permanecerán en alerta.
El Banco Fassil fue intervenido por la ASFI el pasado 26 de abril y al cabo de casi un mes, más de 4.600 trabajadores de la entidad financiera aún no recibieron sus beneficios sociales y permanecen en incertidumbre.
El Banco Fassil en Intervención detalló que el pago programado para este viernes será con corte a la fecha de la intervención. El dinero se abonará en cuentas individuales abiertas en los Bancos Ganadero y Unión.
“Asimismo, con el objeto de garantizar la continuidad de la atención de servicios de salud por parte de la Caja de Salud de la Banca Privada en favor de los afiliados del exBanco Fassil, ahora en intervención, se informa que se procederá con el pago respectivo hasta el 2 de junio de 2023”, precisa el comunicado.
Juan Carlos Alarcón, representante de los trabajadores en Santa Cruz, y Vizney Conde, delegada en La Paz, indicaron que hasta el momento no recibieron ninguna comunicación del nuevo interventor Luis Gonzalo Araoz, que fue posesionado el miércoles.
En La Paz los trabajadores se reunieron con el Defensor del Pueblo para intentar que éste pueda mediar y acompañarlos a entregar una nueva carta a la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) con la demanda de pago de salarios de abril y mayo, informó Conde.
La representante manifestó que están gestionando que en la Caja Bancaria se los pueda atender, porque hubo algunos trabajadores que necesitan atención, pero les exigieron la firma de un compromiso de pago. Pero aseguró que en este momento, para cualquier persona esto es imposible, porque se quedaron sin ingresos.
Contó que una señora embarazada necesitaba atención y evalúa irse a su casa porque le pidieron firmar una carta compromiso donde ella se debería comprometer a correr con los gastos.
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