
Una evaluación interna realizada por la Empresa Siderúrgica del Mutún (ESM) encendió las alertas sobre el contrato firmado con la empresa china Sinosteel, al detectar presuntas irregularidades que comprometen la ejecución y el resguardo de recursos públicos. La información fue dada a conocer por el presidente ejecutivo de la estatal, Álvaro Tejerina Olivera.
El acuerdo, suscrito bajo la modalidad llave en mano por un monto cercano a los 400 millones de dólares, contemplaba la entrega de una planta siderúrgica en pleno funcionamiento. Sin embargo, de acuerdo con el informe preliminar, la infraestructura no opera y presenta observaciones técnicas que no habrían sido subsanadas.
Tejerina indicó que las fallas identificadas abarcan aspectos ambientales y constructivos, además de un manejo irregular de los pagos contractuales. Explicó que, pese a que los desembolsos debían realizarse conforme al avance físico de la obra, el total del contrato ya fue cancelado, incluyendo un pago adelantado de aproximadamente 18 millones de dólares correspondiente a la etapa de producción.
La autoridad advirtió que la empresa estatal no cuenta con las boletas de garantía establecidas en el contrato, situación que deja a la ESM en una posición de vulnerabilidad jurídica y financiera.
Como parte de las medidas asumidas, el 29 de enero se dispuso la suspensión de todos los procesos de contratación previstos para la gestión 2026, instrucción que fue comunicada al personal vinculado al Fondo para la Inversión Productiva y Social (Finpro), mientras se define el futuro del contrato con Sinosteel.
Asimismo, Tejerina anunció que la ESM se presentará ante el Ministerio Público para formalizar las denuncias penales que correspondan, en función a los resultados del estudio técnico y legal iniciado hace aproximadamente 30 días.
Según la autoridad, la planta siderúrgica se encuentra inactiva y el presunto daño económico ocasionado al Estado bordearía los 100 millones de dólares.







