LA PAZ – El exsenador y ex presidente de la Cámara de Alta, Andrónico Rodríguez, lanzó este jueves una dura ofensiva contra el entorno de Evo Morales, exigiendo que se revele «la verdad a las bases» sobre los presuntos acuerdos políticos que permitieron el ascenso del actual binomio gubernamental, Paz-Lara.
A través de un video difundido en sus redes sociales, Rodríguez —quien el año pasado postuló con la Alianza Popular distanciándose de la línea oficial de Evo Morales— cuestionó la coherencia de la dirigencia cocalera y de las Seis Federaciones del Trópico.

Rodríguez fue enfático al señalar que la actual administración llegó al poder con el beneplácito de sectores del MAS alineados con Morales. «Díganle la verdad a las bases, qué acuerdos internos tenían o si hicieron acuerdos a sus espaldas. Ustedes han llevado al poder al actual Gobierno», sentenció el exlegislador.
El político lamentó que la victoria de la actual gestión fuera celebrada por el entorno evista como un triunfo propio, bajo la narrativa de haber «derrotado a la traición».
“¿Quién era la derecha para ellos? Tuto Quiroga. ¿La traición? Andrónico Rodríguez. ¿La corrupción? Lucho-Del Castillo. Pero entonces, ¿quiénes eran Paz y Lara para ustedes? ¿Sus grandes aliados?”, cuestionó con ironía.

Andrónico Rodríguez dirigió sus críticas más severas directamente hacia el expresidente Evo Morales, señalándolo como el principal responsable de la fragmentación del movimiento popular. Según Rodríguez, Morales desperdició su solvencia moral para unificar al país tras la crisis de 2019, optando en su lugar por profundizar las divisiones.
«Lo más lamentable es que el expresidente Evo nos ha llevado a esta profunda división. Él hizo lo contrario a unificar al campo popular», afirmó, lamentando que los antiguos compañeros se hayan convertido en «peores enemigos» mientras que figuras de la derecha parecen ser ahora «aliados aparentes» del exjefe del MAS.

Finalmente, el exsenador observó con preocupación que las cabezas de las federaciones sindicales estén «obsesionadas con la pelea entre compañeros», recurriendo a insultos y narrativas falsas en lugar de proponer soluciones políticas.
Esta declaración marca un nuevo capítulo en la crisis de la izquierda boliviana, evidenciando que la brecha entre el liderazgo histórico de Morales y las nuevas figuras políticas es, por el momento, irreversible.