“Si hay esperanza, hay fe, y si hay fe, tenemos ese motor que nos mueve para seguir adelante”.
Ella Isabel Algarañaz Coca, que, desde su cama, con una mesita y una computadora y mientras recibe oxígeno a través de una traqueotomía pasa sus clases universitarias y a punto de salir profesional.
A los tres años fue diagnosticada con distrofia muscular de duchenne, una enfermedad que la llevó a estar intubada, a ser sometida a una traqueotomía y a vivir con oxígeno de día y con un respirador de noche.
Hace poco más de tres años que fue dada de alta, por lo que su familia aprendió a hacer el procedimiento que le realizaban en terapia.
Ahora, Isabel incluso puede alimentarse por sí sola a través de un procedimiento que aprendió.
Su enfermedad no la detuvo en el estudio, pues desde su cama pasa sus materias de sexto semestre de la carrera de Comunicación Estratégica y Digital.
Su madre, Ana Coca, nos relata el difícil camino recorrido y ahora más para ella que ya no puede caminar, pero sigue generando recursos mediante tejidos en esta ocasión con motivos navideños.
Para apoyar comuníquese al 63450626 – 77816314







