El secretario general de la ALD, Luis Alberto Ruiz, informó que el primer contingente podría transportar entre 2,5 y 3 millones de litros. La operación prevé ampliarse de manera progresiva.

En medio de los problemas de abastecimiento de combustible y el conflicto generado por el paro del transporte público, Santa Cruz avanza en las gestiones para concretar el ingreso de diésel destinado al mercado interno.
El secretario general de la Asamblea Legislativa Departamental (ALD), Luis Alberto Ruiz, informó que un primer grupo de aproximadamente 100 cisternas se encuentra en proceso de preparación para ingresar al país. Cada vehículo tendría una capacidad estimada de entre 25.000 y 30.000 litros.
De concretarse este primer envío con esa capacidad, el volumen movilizado alcanzaría entre 2,5 y 3 millones de litros de diésel. Ruiz agregó que posteriormente se buscaría ampliar la operación hasta llegar a unas 300 cisternas.
Según explicó, el combustible sería destinado inicialmente al mercado interno y se daría prioridad al sector productivo, tanto a pequeños como a grandes productores que enfrentan dificultades para acceder al carburante necesario para sus actividades.
Sin embargo, todavía no existe una definición sobre el precio al que será comercializado ni sobre el mecanismo que se utilizará para su distribución. Ruiz indicó que se pretende obtener el combustible al menor costo posible y que la información oficial será proporcionada cuando se concreten los acuerdos correspondientes.
El representante de la ALD también cuestionó el impacto de las recientes medidas económicas relacionadas con el combustible y pidió que la aplicación de estas disposiciones esté acompañada por una política de austeridad dentro de las instituciones públicas.
En ese marco, planteó además la necesidad de simplificar los procedimientos para la importación legal de combustibles, de manera que las gobernaciones, empresas y otros operadores habilitados puedan participar en el abastecimiento sin enfrentar excesivas trabas administrativas.
Las gestiones se desarrollan mientras Santa Cruz enfrenta dificultades de provisión de diésel y el transporte público mantiene medidas de presión por el incremento en los costos de operación.





