
El paro de 48 horas en el sector salud se lleva adelante este miércoles y jueves en medio de reclamos por salarios adeudados, mientras el municipio asegura que los pagos comenzarán a regularizarse en el transcurso de la semana.
El vocero municipal, Bernardo Montenegro, reconoció que existe un retraso correspondiente al mes anterior, pero atribuyó la situación a problemas en el sistema del Ministerio de Finanzas, que —según dijo— ya fueron solucionados.
De acuerdo con la autoridad, desde esta jornada se inició la carga de planillas para efectuar los desembolsos, proceso que se completará de manera progresiva en los próximos días para todo el personal de salud.
Sin embargo, el sector movilizado sostiene su medida de presión, argumentando que los retrasos en los pagos son recurrentes y afectan la estabilidad de los trabajadores, lo que motivó la paralización de actividades.
El conflicto se da en un escenario de alta demanda en los servicios médicos, debido al aumento de casos de chikungunya e influenza, lo que incrementa la preocupación por el impacto del paro en la atención a la población.
Desde la Alcaldía, se cuestionó la medida al considerar que las interrupciones afectan a los pacientes, mientras que los trabajadores defienden su derecho a exigir el cumplimiento oportuno de salarios.
El municipio reiteró que el pago está garantizado y que el retraso responde a un factor externo, mientras el sector salud mantiene su protesta a la espera de la cancelación efectiva de los haberes.







