Al primer trimestre, el Producto Interno Bruto (PIB) registró un crecimiento de 1,31%, el índice más bajo desde 2021, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).
La entidad justificó este viernes el bajo crecimiento a un “contexto internacional de crisis sistémica, que ha desacelerado la actividad económica a nivel global, complicado por el rebrote de problemas inflacionarios y el endurecimiento de las condiciones financieras, así como por los efectos del cambio climático que han afectado negativamente al ciclo productivo de todos los países, Bolivia no ha estado exenta de esta situación”.
Agregó que, “a pesar del limitado financiamiento externo público destinado para actividades productivas, la económica boliviana registró un crecimiento de 1,31% en el primer trimestre de 2024 en comparación con el mismo período del año anterior”.
En el primer trimestre de 2023, el INE había reportado un crecimiento de 2,39%; un año antes la cifra alcanzó a 4,75% en similar periodo. Mientras que en 2021, en el primer trimestre, la cifra fue negativa con -0,61% y entre enero y marzo de 2020, a poco de iniciar la pandemia del COVID-19, llegó a 0,2%.
Según el informe, el PIB por actividad económica mostró mayor variación positiva en los servicios y la construcción.
Datos
En los servicios básicos, destaca el crecimiento de 8,67% en electricidad, gas y agua, principalmente impulsado por un aumento del 9,77% en la producción de energía eléctrica. El sector de otros servicios creció un 7,03% debido al alza en servicios domésticos y servicios comunales, sociales y personales, con tasas de 10,54% y 8,89%, respectivamente.
Por su parte, la actividad de la construcción registró una variación positiva del 6,38%, “impulsada principalmente por el mayor flujo de ventas de cemento, que mostró una variación del 7,42% en el período, debido en gran medida al mayor dinamismo del sector público en comparación con el sector privado”.
Al contrario, la industria manufacturera tuvo una variación negativa de 2,90%, debido a la contracción en la industria de alimentos con -5,51%. El informe apunta al retraso en la campaña agrícola del sector soyero (ocasionado por efectos climatológicos) por la afectación a la producción industrial de los derivados de esta materia prima (-34,8%) y su consiguiente exportación.
Su desempeño mermó también el valor y el volumen de exportaciones, así como a la disponibilidad de divisas. Aparte, el rubro de petróleo y gas natural reportó una reducción de -13,97%.
PIB por tipo de gasto
En el PIB por tipo de gasto, el consumo final de la administración pública registró un crecimiento de 2,01%, seguido del gasto de consumo final de los hogares, que subió en 1,31%.
En contraste, las importaciones y las exportaciones de bienes y servicios tuvieron disminuciones de -19,06% y -5,39%, respectivamente.
La formación bruta de capital fijo también se vio afectada, con una disminución de -6,39%, debido a la contracción de la inversión en bienes de capital.
“Es importante destacar que este tipo de gasto podría haber sido mayor si se hubiese contado con la disponibilidad de recursos públicos provenientes de financiamiento externo que hubiesen apoyado al sector productivo”, indica el reporte.
El Presupuesto General del Estado (PGE) 2024 prevé un crecimiento del PIB de 3,71%; en 2023, el índice llegó a 3,1%. Sin embargo, organismos internacionales proyectan un crecimiento menor para el país; en abril, el Banco Mundial dijo que prevé que el PIB se incrementará en 1,4% este año.
LA RAZON
