Este miércoles, pasado el mediodía, un grupo de manifestantes afines al expresidente Evo Morales intentó ingresar por la fuerza a la plaza Murillo en La Paz, pero fueron contenidos por la Policía, que utilizó agentes químicos para impedir que rompieran el cerco de seguridad.

Los movilizados exigen la inscripción de Evo Morales como candidato presidencial para las elecciones generales del 17 de agosto, a pesar de que el Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) lo declaró inhabilitado y que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) cerró el plazo para inscribir candidaturas el 19 de mayo.

Durante la marcha, que rodeó la plaza Murillo, los manifestantes intentaron superar los controles policiales. En uno de los puntos, empujaron a los efectivos y lograron hacerlos retroceder momentáneamente, lo que motivó el uso de gas lacrimógeno para dispersarlos.

Tras dispersarse, los evistas se reagruparon frente a la Vicepresidencia del Estado, donde quemaron un muñeco que representaba al vocal del TSE, Tahuichi Tahuichi Quispe, mientras coreaban consignas como “Sin democracia habrá revolución” y llamaban a la renuncia del Gobierno y del vocal.

El vocal Quispe recordó que el plazo para inscribir candidatos ya venció y no se admitirán nuevos registros. Por su parte, el subcomandante Departamental de la Policía de La Paz, Willy Paz, informó que el resguardo policial en las plazas Abaroa y Murillo se mantendrá hasta que finalicen las movilizaciones.

Los manifestantes sostienen que un fallo judicial sobre el Partido de Acción Nacional Boliviano (PAN-BOL), con el cual Morales pretende postularse, les da vía libre para exigir su inscripción, lo que mantiene la tensión política en la ciudad.