Campesinos afines al expresidente Evo Morales, que aseguran representar a 16 provincias del departamento de La Paz, anunciaron que radicalizarán sus bloqueos y tomarán unidades militares y policiales como parte de sus protestas. Esta medida busca presionar a las autoridades en medio de un contexto de creciente conflicto social y político en la región.
