El presidente condenó el atraco armado a una joyería en la capital cruceña y afirmó que recibió amenazas tras la captura de un presunto integrante del PCC. También pidió una acción coordinada de las instituciones estatales para enfrentar a las organizaciones criminales.

El presidente Rodrigo Paz expresó este lunes su rechazo al violento atraco registrado la noche del domingo en una joyería de Santa Cruz de la Sierra y denunció que recibió una amenaza de muerte después de la captura de un presunto integrante del Primer Comando de la Capital (PCC), organización criminal de origen brasileño.
Durante un acto público en Santa Cruz, el mandatario señaló que el asalto evidencia la dimensión de la delincuencia organizada y recordó que un hecho similar se registró en la ciudad hace casi una década.
El atraco ocurrió en un centro comercial concurrido, donde varios sujetos encapuchados ingresaron al establecimiento y realizaron disparos para intimidar a las personas que se encontraban en el lugar. Según testimonios recogidos tras el hecho, al menos cuatro hombres vestidos de negro habrían participado en el asalto. Por su forma de hablar, algunos testigos sospechan que serían de nacionalidad brasileña, un aspecto que deberá ser establecido durante la investigación.
Paz advirtió que la inseguridad no se limita a los establecimientos comerciales, sino que también afecta a las calles y comunidades donde, según afirmó, las organizaciones criminales han logrado asentarse.
Paz afirma que recibió amenazas de muerte
El jefe de Estado reveló que durante su visita al departamento de Pando, el domingo, recibió una amenaza de muerte que relacionó con las acciones policiales contra presuntos integrantes de organizaciones criminales.
El mandatario indicó que, tres días antes, las autoridades habían capturado en Santa Cruz a una persona que calificó como integrante importante del PCC. También mencionó la captura del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, a quien señaló como uno de los principales criminales que operaban en la región.
En ese contexto, sostuvo que las operaciones contra estas estructuras han permitido detener a otros presuntos miembros de redes delictivas internacionales. Según sus declaraciones, alrededor de 29 personas fueron expulsadas a sus países de origen como parte de las acciones destinadas a combatir la criminalidad transnacional.
Llama a cerrar filas contra las organizaciones criminales
Paz atribuyó la expansión de estas estructuras en Bolivia a condiciones que, según su evaluación, se consolidaron durante las últimas dos décadas y que habrían contribuido a normalizar la presencia de la delincuencia en distintos sectores de la sociedad.
Ante este escenario, convocó a las instituciones estatales a coordinar esfuerzos para conformar un frente común contra las organizaciones criminales internacionales.
El presidente aseguró que continuará dando la cara frente a las amenazas y destacó la labor de las Fuerzas Armadas y la Policía Boliviana en las acciones de seguridad.
Finalmente, sostuvo que el país atraviesa un momento decisivo para enfrentar al crimen organizado y planteó el fortalecimiento de la respuesta estatal como un desafío para garantizar la seguridad de la población.
Mientras tanto, la Policía continúa con las investigaciones para identificar y capturar a los responsables del atraco a la joyería en Santa Cruz, así como esclarecer las circunstancias del hecho y determinar si existe alguna conexión con organizaciones criminales internacionales.





