El monitoreo de la UNODC reportó un incremento del 7% en 2025. El mayor crecimiento se registró en el Trópico de Cochabamba, donde los cultivos aumentaron un 22%, mientras que las tareas de erradicación cayeron a 2.732 hectáreas.

Bolivia cerró 2025 con 36.400 hectáreas de cultivos de coca, cifra que representa un incremento del 7% respecto a las 34.000 hectáreas registradas en 2024 y que supera en 14.400 hectáreas el límite establecido por la Ley General de la Coca, fijado en 22.000 hectáreas para todo el país.
El dato fue presentado este martes por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), en un acto en el que el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, reconoció la preocupación por el crecimiento sostenido de las plantaciones y anunció medidas para revertir la tendencia.
La superficie cultivada mantiene una evolución ascendente en los últimos años. En 2023, el monitoreo contabilizó alrededor de 31.000 hectáreas, mientras que en 2024 la cifra llegó a 34.000 y en 2025 alcanzó las 36.400 hectáreas.
De acuerdo con estos datos, la superficie actual de coca cultivada se encuentra aproximadamente 65% por encima del límite permitido por la legislación boliviana.
EL TRÓPICO DE COCHABAMBA CONCENTRA EL MAYOR INCREMENTO
El crecimiento no se presentó de manera uniforme en las principales zonas productoras del país. El Trópico de Cochabamba registró un aumento del 22%, convirtiéndose en la región con mayor expansión durante el periodo evaluado.
En contraste, los cultivos de coca en los Yungas de La Paz disminuyeron un 4%, mientras que en el Norte de La Paz se reportó un incremento del 4%.
La tendencia ya había sido advertida en el monitoreo anterior. En 2024, el Trópico de Cochabamba pasó de 12.125 a 14.275 hectáreas, lo que representó un crecimiento del 18%.
Ante este escenario, el Gobierno anunció que buscará aplicar estrategias diferenciadas para cada región, con el objetivo de reducir progresivamente los cultivos excedentarios e ilegales y mantener la producción dentro de los parámetros establecidos por ley.
CAE LA ERRADICACIÓN
Otro de los datos que llamó la atención del Gobierno fue la disminución de las tareas de racionalización y erradicación.
Según informó Oviedo, durante 2024 fueron intervenidas alrededor de 10.001 hectáreas, mientras que en 2025 la cifra descendió a 2.732 hectáreas, lo que supone una reducción superior a las 7.200 hectáreas en un solo año.
El ministro atribuyó parte del desafío a la necesidad de recuperar la capacidad operativa de las instituciones encargadas de combatir los cultivos excedentarios y anunció que la nueva política antidroga contempla acciones para fortalecer la intervención estatal.
“Estos datos son realmente preocupantes, tenemos el desafío de hacer mejor las cosas”, afirmó Oviedo, al señalar que el Gobierno busca recuperar la capacidad institucional y obtener mejores resultados.
NUEVA POLÍTICA ANTIDROGA
El informe de la UNODC fue presentado pocos días después de la aprobación de la Política Antidroga 2026-2030, que establece nueve líneas de acción para enfrentar el tráfico ilícito de sustancias controladas y la expansión de cultivos excedentarios de coca.
La estrategia contempla medidas contra organizaciones criminales transnacionales, fortalecimiento de la interdicción, inteligencia financiera, control de precursores químicos, control de cultivos, desarrollo integral y prevención del consumo de drogas.
El Gobierno también plantea fortalecer el seguimiento de los recursos económicos vinculados a organizaciones criminales y mejorar el control sobre sustancias químicas utilizadas en la producción de drogas.
Oviedo sostuvo que la reducción de los cultivos deberá combinar acciones de control con programas de desarrollo alternativo y concertación con las comunidades, de manera que las familias productoras puedan acceder a otras actividades económicas y mercados.
“Tenemos un diagnóstico que exige actuar y una ruta clara”, afirmó el ministro, al remarcar que la nueva política busca enfrentar tanto la expansión de los cultivos excedentarios como las estructuras criminales vinculadas al narcotráfico.







