La iniciativa contempla una articulación con empresas privadas y proveedores internacionales. El vocero Rolando Schul afirmó que la Gobernación busca reducir trabas para garantizar el abastecimiento y advirtió que avanzará con el proyecto “con o sin permiso” del Gobierno nacional.

La Gobernación de Santa Cruz anunció que avanza en una propuesta para facilitar la importación directa de diésel y gasolina con el objetivo de garantizar el abastecimiento de carburantes en el departamento, en medio de la crisis energética que afecta al país.

El vocero de la Gobernación, Rolando Schul, explicó que el proyecto se sustenta en las competencias establecidas en el Estatuto Autonómico y plantea la creación de una unidad departamental que permita articular a proveedores internacionales con empresas y sectores que requieren combustible.

Schul aclaró que la Gobernación no pretende reemplazar a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) como empresa, sino asumir un papel de facilitador para que las operaciones de importación, distribución y comercialización puedan desarrollarse directamente entre privados.

“Las operaciones serán de privado a privado”, explicó el vocero, al señalar que la administración departamental actuará como intermediaria para eliminar las trabas que actualmente dificultan el ingreso y distribución de carburantes.

Uno de los puntos cuestionados por Schul es el sistema de precios diferenciados para los combustibles. Afirmó que estas diferencias pueden generar incentivos para el contrabando interno, la reventa y la creación de mercados ilegales.

“Cuando se crean los precios diferenciados se promueven mercados negros”, sostuvo.

El vocero señaló que una de las alternativas para lograr mayor estabilidad en los precios sería importar mayores volúmenes de combustible, aprovechando las variaciones estacionales del mercado internacional. También planteó revisar la carga tributaria que pesa sobre los carburantes.

Según Schul, si el Estado dejó de asumir la subvención de los combustibles, debería analizarse el impacto que tienen los impuestos sobre el precio final que pagan productores y consumidores.

Respecto a la ejecución del proyecto, afirmó que la Gobernación ya tiene avances y continúa buscando coordinación con el Gobierno nacional. Sin embargo, dejó abierta la posibilidad de ponerlo en marcha aun sin el aval del Ejecutivo.

“Llegaremos al punto que lo haremos con o sin su permiso”, manifestó.

Schul justificó esta posición señalando que Santa Cruz atraviesa una emergencia energética que, de prolongarse, podría profundizar la crisis económica y afectar incluso el abastecimiento de alimentos.

La Gobernación anunció que continuará trabajando en los mecanismos legales y operativos para concretar la importación directa de carburantes y garantizar el suministro de gasolina y diésel en Santa Cruz.