
El Tribunal Revolucionario de Teherán declaró culpable al acusado, cuyo nombre no se dio a conocer, de incendiar una instalación gubernamental y de «enemistad contra Dios»,informaron los medios de comunicación estatales.
Otro juzgado, por su parte, condenó a 5 personas a penas de entre 5 y 10 años de prisión por delitos contra la seguridad nacional y el orden público.
Grupos de derechos humanos han advertido que las autoridades podrían estar planeando «ejecuciones precipitadas».
Al menos 20 personas se enfrentan actualmente a posibles cargos que les podrían acarrear la muerte, dijo la organización Iran Human Rights, con sede en Noruega, citando informes oficiales







