La Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) activó la alerta dentro del sector productivo ante las nuevas condiciones para la compra de diésel destinadas a los grandes consumidores.

La entidad anunció que ingresó en estado de emergencia y que convocará a un congreso extraordinario para que los productores analicen el impacto de las disposiciones y determinen una posición conjunta.

El presidente de la CAO, Klaus Frerking, cuestionó especialmente el procedimiento establecido para el abastecimiento de combustible. Afirmó que trasladar equipos agrícolas de gran tamaño hasta los surtidores representa una dificultad para los productores y puede afectar el normal desarrollo de las labores del campo.

El dirigente también observó el nuevo requisito de certificación para acceder al diésel. Según manifestó, este trámite introduce nuevas restricciones en un momento en que el sector necesita contar con combustible de manera oportuna para mantener sus actividades productivas.

Frerking sostuvo que la medida genera preocupación entre los productores y calificó el nuevo mecanismo como “improvisado y discriminador”.

“Estamos en emergencia”, afirmó el titular de la CAO, al anunciar que el congreso extraordinario reunirá a productores y representantes de las provincias para evaluar el escenario y definir las medidas que asumirán.

El sector agropecuario considera que cualquier dificultad en el suministro de diésel puede repercutir directamente en tareas como la preparación de suelos, siembra, cosecha y transporte de la producción.

La CAO espera que el encuentro permita establecer una posición común y definir las acciones que asumirán frente a las nuevas reglas de abastecimiento.