La CAO cuestionó el precio diferenciado del diésel para grandes consumidores y advirtió que la medida elevará los costos de producción. El sector sostiene que la disposición no resolverá el desabastecimiento y convocará a productores y otros sectores para definir acciones.

El sector agropecuario de Santa Cruz expresó este lunes su rechazo al Decreto Supremo 5676, que establece un precio diferenciado para la comercialización del diésel, y anunció la convocatoria a un congreso extraordinario para definir las acciones que asumirá el sector en respuesta a la medida.

El pronunciamiento fue presentado por el presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Klaus Frerking, después de una reunión en la que participaron representantes del sector productivo. El dirigente calificó de “rotundo” el rechazo a la normativa y adelantó que buscarán coordinar con otros sectores para establecer medidas de presión.

La principal observación de los productores está relacionada con el tratamiento diferenciado que establece el decreto para la compra de diésel. Frerking sostuvo que la disposición genera una situación de desigualdad para los pequeños, medianos y grandes productores agropecuarios frente a otras actividades económicas.

De acuerdo con la normativa, los consumidores que adquieren combustible en las estaciones de servicio mantienen el precio subvencionado, mientras que los grandes consumidores deberán pagar Bs 18 por litro de diésel. La medida no contempla modificaciones en el precio de la gasolina, según la explicación del Gobierno.

Para la CAO, el nuevo esquema no ataca las causas del desabastecimiento y, por el contrario, podría generar nuevas distorsiones. El sector advirtió que los precios diferenciados pueden favorecer la especulación, el mercado negro y prácticas irregulares en la comercialización del combustible.

Los productores también alertaron sobre el impacto que tendría el incremento del costo del diésel en la actividad agropecuaria. Según su posición, el aumento podría elevar de manera significativa los costos de producción y poner en riesgo la continuidad de algunas unidades productivas.

La CAO advirtió que una eventual reducción de la producción tendría efectos sobre la disponibilidad de alimentos en el mercado nacional. En ese sentido, los productores señalaron que no asumirán responsabilidad por un eventual desabastecimiento de alimentos que pueda derivarse de la aplicación de la medida.

Frerking planteó que el Gobierno considere alternativas para enfrentar la falta de divisas y garantizar el suministro de combustibles, entre ellas la compra de etanol producido en el país, cuya adquisición se realiza en moneda nacional.

El dirigente también remarcó que el sector agropecuario representa aproximadamente el 16% del consumo nacional de diésel, pero tiene un papel fundamental en la producción de alimentos destinados al mercado boliviano.

Ante este escenario, la CAO anunció que convocará a un congreso extraordinario con participación de los productores de base y otros sectores productivos. En esa instancia se definirán las medidas que asumirán en defensa del sector frente al Decreto Supremo 5676.