Shailon Pereira Custodio de Morais, de 23 años, fue detenido junto a otro ciudadano brasileño en el barrio 27 de Mayo. Las autoridades brasileñas confirmaron que era buscado tras fugarse el 6 de agosto de un centro penitenciario de Sinop.

Dos ciudadanos brasileños fueron capturados por la Policía en el barrio 27 de Mayo de San Ignacio de Velasco, Santa Cruz, y uno de ellos fue identificado como un hombre que había escapado recientemente de una cárcel del estado brasileño de Mato Grosso.

El detenido fue identificado como Shailon Pereira Custodio de Morais, de 23 años, quien, según la información proporcionada por autoridades policiales, se fugó el pasado 6 de agosto de la cárcel Ferrugem, ubicada en Sinop.

El comandante de Frontera Policial, coronel Juan Pablo Oliver Meneses, explicó que el brasileño se encontraba en un centro médico debido a una salida autorizada por motivos de salud. Según la versión policial, aprovechó su permanencia en el lugar para encerrarse en uno de los baños, asegurar la puerta y escapar por una ventana.

Pereira fue encontrado en San Ignacio junto a Claude Ben Sosa da Silva, de 22 años. Ambos intentaron escapar al advertir la presencia de los uniformados, pero fueron interceptados después de una persecución.

De acuerdo con la Policía, ninguno portaba documentación que permitiera acreditar su identidad o una permanencia regular en territorio boliviano. Ante esta situación, se realizaron las coordinaciones correspondientes con autoridades de Brasil, que permitieron confirmar la condición de prófugo de Pereira.

Meneses señaló que el ciudadano brasileño habría llegado a San Ignacio después de su fuga y que presuntamente contaba con la protección del segundo detenido.

La Policía también informó que Pereira estaría relacionado con antecedentes por presuntos asaltos a entidades financieras y una denuncia por asesinato en Brasil. Además, se investiga información que lo vincularía con el grupo criminal brasileño Comando Vermelho, aunque este extremo deberá ser corroborado mediante las investigaciones correspondientes.

Las dos personas permanecen bajo custodia policial mientras se desarrollan las diligencias para establecer su situación jurídica y coordinar con las autoridades brasileñas las acciones que correspondan.