José Mariano Paz Chávez, identificado como “Piña”, murió junto a otros tres bolivianos durante un operativo policial en Brasil. En Bolivia era investigado por presuntos vínculos con una estructura dedicada al narcotráfico y había sido relacionado con el entorno de Sebastián Marset. Su nombre también figuró en el caso de la desaparición del abogado Lorgio Saucedo.

Un operativo policial en territorio brasileño terminó con la muerte de cuatro ciudadanos bolivianos y abrió un nuevo frente para las investigaciones que realizan las autoridades de Bolivia sobre grupos armados que se mueven en la zona fronteriza.

Entre los fallecidos se encuentra José Mariano Paz Chávez, alias “Piña”, un hombre cuyo nombre ya había aparecido en diferentes investigaciones policiales desarrolladas en Santa Cruz.

Los otros tres fallecidos fueron identificados como Bruno Bascopé Jordán, José Oscar Lacoa Rapu y Cristian Guzmán Parada. Según los antecedentes manejados por las autoridades bolivianas, los cuatro estaban bajo investigación por presuntos vínculos con actividades relacionadas con el tráfico de drogas, armas y otros hechos violentos.

La muerte de este grupo se produjo después de que una avioneta vinculada a los sospechosos ingresara al espacio aéreo brasileño tras el ataque registrado en San Matías, donde murió el teniente Yerson Salazar Aliendres.

LA AVIONETA QUE DESATÓ LA PERSECUCIÓN

La investigación policial estableció que, después de la emboscada contra los efectivos bolivianos, parte de los presuntos responsables habría utilizado una aeronave para abandonar el país.

La avioneta ingresó a Brasil sin autorización y fue detectada por las autoridades de ese país. La Fuerza Aérea Brasileña intentó obligarla a aterrizar mediante procedimientos de interceptación.

Al no responder inicialmente a las instrucciones, se efectuaron disparos de advertencia. Finalmente, la aeronave descendió en una zona rural cercana a São Gabriel do Oeste, en Mato Grosso do Sul.

Pero cuando las autoridades llegaron al lugar, encontraron la avioneta sin ocupantes.

Los cuatro pasajeros habían escapado hacia una zona de vegetación, lo que obligó a activar un operativo terrestre para intentar localizarlos.

En la búsqueda participaron efectivos de unidades especiales de la Policía Militar brasileña, incluido el BOPE, además de personal rural y equipos de apoyo.

El rastreo terminó en un enfrentamiento. Los cuatro sospechosos resultaron heridos y fueron llevados a un centro médico de São Gabriel do Oeste, donde se confirmó su fallecimiento.

Las autoridades brasileñas informaron que ninguno de sus efectivos resultó herido durante el procedimiento.

EL NOMBRE DE “PIÑA” YA ESTABA EN LAS INVESTIGACIONES

La muerte de Paz Chávez tiene especial relevancia para los investigadores bolivianos debido a los antecedentes acumulados en su contra.

Informes de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) lo identificaban como una persona cercana al narcotraficante uruguayo Sebastián Marset y como parte de su entorno de seguridad.

Sin embargo, esa no era la única investigación en la que aparecía su nombre.

Paz Chávez también había sido mencionado en el proceso abierto por la desaparición del abogado Lorgio Saucedo, registrada en septiembre de 2025.

Dentro de ese caso, el piloto Yerko Junior Iriarte Montaño fue señalado como presunto autor material. El hombre fue detenido y posteriormente obtuvo su libertad.

Durante sus declaraciones ante la Fiscalía, según los antecedentes de la investigación, Iriarte habría señalado a “Piña” como la persona que supuestamente dio la orden para secuestrar y matar a Saucedo.

La acusación, sin embargo, forma parte de los elementos investigativos y corresponde al Ministerio Público establecer su valor dentro del proceso.

UNA DEUDA Y UNA DESAPARICIÓN

Las pesquisas sobre Saucedo establecieron además que Iriarte mantenía una deuda económica con el abogado.

El piloto habría contactado a Saucedo para acordar un pago y lo citó en la zona del Urubó. Después de ese encuentro, el abogado desapareció y hasta ahora no se conoce su paradero.

La investigación policial y fiscal continuó durante meses, mientras el nombre de Paz Chávez permanecía entre los elementos que debían ser esclarecidos.

LA DETENCIÓN QUE TERMINÓ SIN PROCESO

Otro episodio que vuelve a cobrar relevancia ocurrió en enero de este año.

El 19 de enero, Paz Chávez fue detenido durante un control vehicular instalado en Puerto Paila. Se encontraba a bordo de una vagoneta Toyota Land Cruiser junto a su conductor.

Los agentes verificaron sus antecedentes y detectaron registros vinculados a investigaciones por asociación delictuosa y tenencia y portación de armas de fuego.

El vehículo también presentaba características de blindaje, por lo que el caso fue comunicado a la unidad especializada en crimen organizado.

Pese a la detención, Paz Chávez fue posteriormente liberado y recuperó su motorizado.

La decisión generó versiones enfrentadas entre autoridades policiales y fiscales.

El entonces director de la Felcc, Gilmar Valencia, aseguró que la determinación había sido tomada por el Ministerio Público. El fiscal departamental de Santa Cruz, Alberto Zeballos, dio una versión diferente y atribuyó la liberación a una decisión policial.

En ese momento, la fiscal Delmy Guzmán habría sostenido que no existían suficientes elementos para relacionar a Paz Chávez con la desaparición de Saucedo.

AHORA REVISARÁN TODO EL EXPEDIENTE

Tras conocerse la muerte de Paz Chávez en Brasil, el actual director de la Felcc, Johnny Coca, anunció que se realizará una auditoría al expediente de aquella detención.

La revisión pretende determinar qué ocurrió durante el procedimiento de enero, qué elementos fueron considerados para disponer su libertad y cuáles fueron las actuaciones posteriores dentro de la investigación.

El caso también vuelve a poner atención sobre el movimiento de grupos armados entre Bolivia y Brasil y sobre las posibles conexiones que mantenían con estructuras dedicadas al narcotráfico.

Mientras las autoridades brasileñas continúan con las diligencias derivadas del operativo, en Bolivia las investigaciones buscan reconstruir los vínculos, antecedentes y movimientos de los cuatro hombres que terminaron muertos en territorio brasileño.

La información reunida en ambos países será clave para establecer qué papel habría desempeñado cada uno dentro de la estructura investigada y qué relación tuvieron con los hechos violentos registrados recientemente en la frontera.