El dirigente Mario Guerrero aseguró que las largas filas en los surtidores continúan afectando al transporte y pidió al presidente Rodrigo Paz tomar medidas para normalizar el abastecimiento de gasolina y diésel.

La falta de combustible continúa generando dificultades en el transporte urbano de Santa Cruz. El sector cuestionó al Gobierno nacional por la persistencia de las filas en los surtidores y advirtió que la situación ya tiene un impacto directo en la prestación del servicio y en los ingresos de los trabajadores.

Mario Guerrero, presidente del transporte urbano de Santa Cruz, expresó su molestia por la situación y señaló que el problema del abastecimiento lleva tiempo sin una solución definitiva.

El dirigente sostuvo que los transportistas deben permanecer durante varias horas, e incluso pasar la noche en los surtidores, para conseguir gasolina o diésel. Esta situación, explicó, representa una pérdida de tiempo y recursos para quienes dependen diariamente de sus vehículos para trabajar.

Guerrero también cuestionó los compromisos realizados durante la campaña electoral y pidió al presidente Rodrigo Paz priorizar la atención de la crisis de los carburantes.

Según el representante del transporte urbano, las dificultades para acceder al combustible han reducido considerablemente la capacidad de operación del sector. Afirmó que actualmente trabajan aproximadamente al 40%, lo que también repercute en los usuarios que utilizan este servicio para trasladarse diariamente.

“Las colas no se han terminado”, sostuvo Guerrero, al remarcar que los transportistas continúan enfrentando jornadas prolongadas en los puntos de abastecimiento.

El dirigente pidió al Ejecutivo asumir acciones concretas para garantizar el suministro de gasolina y diésel y evitar que el problema continúe afectando a los trabajadores, transportistas y familias.

Asimismo, Guerrero pidió comprensión a los usuarios ante las dificultades que puedan presentarse en el servicio y aseguró que, desde la perspectiva del sector, la reducción de operaciones está directamente relacionada con los problemas de abastecimiento.

El transporte urbano espera que las autoridades nacionales adopten medidas que permitan normalizar la distribución de carburantes y reducir las extensas filas que persisten en las estaciones de servicio.