El cuerpo del subteniente Yerson Salazar fue encontrado cerca de una pista clandestina, casi 48 horas después de la emboscada en San Matías. La Policía intensifica la búsqueda de los responsables del ataque.

Después de casi dos días de incertidumbre, la búsqueda llegó a un doloroso desenlace. La Policía Boliviana encontró la tarde de este sábado el cuerpo del subteniente Yerson Salazar Aliendres, el joven oficial que murió durante la emboscada armada registrada en la comunidad de Ascensión de la Frontera, en el municipio de San Matías.
El hallazgo se produjo durante los intensos rastrillajes que realizaban grupos tácticos desplegados en la zona fronteriza con Brasil, donde desde el jueves se ejecuta un amplio operativo para dar con los integrantes de la organización criminal responsable del ataque.
De acuerdo con los primeros informes policiales, el cuerpo fue localizado en las inmediaciones de una pista clandestina descubierta horas antes durante sobrevuelos realizados por la Policía. En el lugar también se encontraron armas de fuego que serán sometidas a pericias para establecer si fueron utilizadas por los atacantes.
Las investigaciones señalan que, tras asesinar al oficial, los sicarios regresaron al lugar con otros vehículos, retiraron el cuerpo e incendiaron la camioneta policial en la que se movilizaba la patrulla, en un intento por borrar evidencias antes de huir.
Como parte del operativo, las fuerzas del orden también incautaron una avioneta tipo Cessna, alrededor de 500 litros de combustible de aviación almacenados en bidones, fundas para armamento y vestimenta táctica, elementos que fortalecen la hipótesis de que el grupo contaba con una estructura logística instalada en la zona.
El despliegue policial forma parte del Plan Halcón contra el Crimen Organizado, activado tras el ataque contra una patrulla del Centro Especial de Investigación Policial (CEIP), integrada por cinco efectivos que se dirigían a apoyar las investigaciones por un cuádruple asesinato ocurrido en San Matías.
Durante la emboscada, los atacantes abrieron fuego contra la camioneta policial. El subteniente Salazar murió en el lugar y otro efectivo resultó herido.
Hasta el momento, la Policía confirmó la aprehensión de Luis Andrés C. A., investigado por su presunta participación en el ataque, mientras continúa la búsqueda de Adán L. O. B., alias «Grillo», señalado como el supuesto líder del grupo criminal y considerado uno de los delincuentes más buscados en la frontera entre Bolivia y Brasil.
El caso también estuvo marcado por el desesperado pedido de la madre del subteniente, quien antes del hallazgo imploró a las autoridades recuperar el cuerpo de su hijo para darle sepultura. La mujer aseguró que el joven, con apenas un año y medio de servicio, debía salir de vacaciones en los próximos días y denunció que nunca recibió un arma de dotación permanente.
Sobre este punto, el comandante general de la Policía, Mirko Sokol, afirmó que el oficial sí portaba un arma durante el operativo, aunque precisó que era un arma prestada por la institución debido a que los subtenientes de las promociones 2024 y 2025 aún no recibieron su dotación reglamentaria.
Con la recuperación del cuerpo, la investigación entra ahora en una nueva fase. El objetivo de la Policía es identificar y capturar a todos los integrantes de la organización criminal que ejecutó uno de los ataques más violentos contra efectivos policiales registrados en los últimos años en la frontera boliviano-brasileña.







