Ante las advertencias de sectores productivos, el Ejecutivo garantizó la llegada de combustible y señaló que se realizan gestiones para restablecer el suministro en el menor tiempo posible.

El vocero presidencial José Luis Gálvez afirmó que la escasez de combustible que atraviesa Bolivia responde a un problema estructural de la economía nacional y aseguró que el Gobierno trabaja para restablecer la provisión de diésel y gasolina ante las advertencias de algunos sectores que no descartan asumir medidas extremas.
Gálvez reconoció que existen dificultades en la cadena de suministro y explicó que la principal causa está relacionada con la dependencia de las importaciones, debido a que el país dejó de ser autosuficiente en la producción de carburantes.
“Lo normal sería que Bolivia sea autosuficiente. Lamentablemente tenemos que importar gasolina y diésel, y lo sufrido por el país ha lastimado profundamente la cadena de suministro”, señaló.
El vocero presidencial indicó que a esta situación se suman factores externos como los conflictos internacionales, el incremento de los precios del petróleo y las dificultades para concretar compras a menor costo.
“No es un problema del Gobierno, no es un problema de desatención; es un problema estructural en la economía nacional que está afectada por factores externos como la guerra”, afirmó.
Ante el reclamo de sectores productivos por la falta de carburantes, Gálvez aseguró que existen recursos y anunció que se trabaja en la descarga de 48 millones de litros de combustible, volumen que permitiría aliviar la situación y avanzar hacia la normalización del abastecimiento.
“Va a haber diésel, se van a cumplir los plazos, se está haciendo la descarga”, sostuvo.
La autoridad explicó que Bolivia realiza esfuerzos para mantener los precios internos pese al incremento del mercado internacional. Como referencia, mencionó que en Uruguay el litro de diésel alcanza los 2 dólares, mientras que en países vecinos el promedio oscila entre 1,5 y 1,6 dólares.
Sobre la fecha para una recuperación total del suministro, Gálvez señaló que se coordina con los sectores productivos tomando en cuenta la temporada de cosecha y siembra.
“Estamos tratando de que sea lo antes posible y entrar en los plazos que se están conversando con el área correspondiente”, indicó.
Finalmente, el vocero atribuyó parte de las dificultades actuales al periodo de transición política y a los conflictos sociales registrados en los últimos meses, que generaron afectaciones adicionales en la economía del país.







