
Fuerzas de seguridad argentinas decomisaron cerca de 389 kilos de cocaína que eran transportados en dos camiones cisterna con matrícula boliviana. El hallazgo se produjo tras una inspección en ruta que derivó en el descubrimiento de la droga y la confesión de uno de los conductores.
El operativo se desencadenó cuando los efectivos de seguridad se acercaron a la cabina del primer camión cisterna para solicitar la documentación correspondiente al chofer. En ese momento, los agentes advirtieron un inusual y fuerte olor a combustible, lo que motivó una revisión más exhaustiva. Durante la inspección, los uniformados encontraron varias mochilas con diseño de camuflaje ocultas en la parte posterior de la cabina.
En un principio, el conductor intentó evadir las sospechas asegurando que las bolsas contenían únicamente «ropa sucia». Sin embargo, terminó admitiendo que se trataba de «cosas prohibidas». La situación se agravó cuando el chofer reveló de manera voluntaria que un segundo camión cisterna, el cual circulaba por esa misma ruta, transportaba una carga ilícita similar.
Detalle del decomiso
Tras la alerta, las autoridades lograron interceptar el segundo vehículo y procedieron al pesaje y revisión de la carga de ambos motorizados, arrojando los siguientes resultados:
Primer vehículo: Se hallaron 228 paquetes de cocaína, con un peso total de 239 kilos.
Segundo vehículo: Se encontraron seis mochilas que contenían 142 «ladrillos» de la misma sustancia, alcanzando los 149,5 kilos.
En total, ambos motorizados trasladaban casi 389 kilos de cocaína. Las autoridades argentinas procedieron a la incautación inmediata de los estupefacientes, mientras las investigaciones continúan su curso para determinar con exactitud la procedencia de la carga y la red de destino del narcótico.







