El cerro Turubó fue escenario del inicio de uno de los proyectos religiosos y turísticos más ambiciosos de San José de Chiquitos. Con la colocación de la piedra fundamental, autoridades y fieles dieron paso simbólico a la construcción del Cristo de la Esperanza, una obra que pretende convertirse en un nuevo ícono de la región.

La ceremonia estuvo acompañada por una Eucaristía y la bendición de la piedra fundamental a cargo de monseñor emérito Karl Stetter, principal impulsor de la iniciativa, quien destacó el significado espiritual del proyecto para la comunidad chiquitana.

El acto reunió a cientos de pobladores que participaron de la romería en honor a la Virgen del Carmen, además de autoridades municipales y departamentales, entre ellas el alcalde de San José de Chiquitos, Diego Caballero, y el diputado Germain Caballero.

Más allá de su carácter religioso, el proyecto busca convertirse en un atractivo turístico que fortalezca la identidad cultural de la región y genere nuevas oportunidades para el municipio.

Con este primer paso, San José de Chiquitos inicia el camino hacia la construcción de una obra que aspira a convertirse en un símbolo de fe y esperanza para Bolivia y el mundo.