El Gobierno presentó este lunes los nuevos lineamientos que regirán la política exterior de Bolivia, con un enfoque basado en la soberanía, el pragmatismo, la previsibilidad y el interés nacional. El anuncio fue realizado por el canciller Fernando Aramayo durante un acto en la Cancillería, con la presencia del presidente Rodrigo Paz Pereira y autoridades del Ejecutivo.

Aramayo explicó que el primer eje será la soberanía y la autonomía estratégica, con el objetivo de que Bolivia tome decisiones con independencia, defienda sus intereses permanentes y reduzca dependencias innecesarias.

El segundo principio estará centrado en el pragmatismo con principios, por lo que, según indicó, la política exterior combinará flexibilidad con el respeto a la Constitución, la Carta de las Naciones Unidas, el derecho internacional, los derechos humanos, la solución pacífica de controversias y la defensa de la soberanía.

Como tercer lineamiento, el canciller destacó la previsibilidad, señalando que Bolivia buscará consolidarse como un Estado confiable para sus socios internacionales, organismos multilaterales, mercados e inversionistas mediante el cumplimiento de sus compromisos.

El cuarto eje será el interés nacional, que orientará cada decisión, negociación y acuerdo internacional en función del bienestar del país. En ese marco, afirmó que Bolivia mantendrá una política de diálogo y cooperación con todos los países.

Aramayo sostuvo que estos lineamientos apuntan a cuatro grandes objetivos: reposicionar a Bolivia en el escenario internacional, contribuir a la transformación de la economía, impulsar la innovación tecnológica e integrar a la región. Agregó que la política exterior debe medirse por sus resultados y no únicamente por la cantidad de reuniones o actos diplomáticos.

Durante el mismo evento, el canciller entregó al presidente Rodrigo Paz Pereira la Orden Nacional del Cóndor de los Andes en el Grado de Gran Collar, la máxima distinción otorgada por el Estado boliviano, en cumplimiento de la normativa vigente para quien ejerce la función de Gran Maestre de la Orden. La ceremonia contó con la participación de ministros de Estado, representantes diplomáticos e invitados especiales.