El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) lanzó un ultimátum al Gobierno y a la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP). Su presidente, Romer Saucedo, advirtió que el Órgano Judicial iniciará un paro nacional escalonado si en un plazo de 20 días no recibe respuestas concretas a las demandas institucionales planteadas.

Saucedo informó que la decisión fue asumida tras escuchar las preocupaciones de jueces y vocales de todo el país, quienes expresaron su malestar por la falta de atención a las necesidades del sistema judicial. En ese contexto, anunció que se enviarán notas formales tanto al Ejecutivo como a la ALP para solicitar reuniones y exigir el tratamiento inmediato de proyectos de ley considerados prioritarios para el fortalecimiento del Órgano Judicial.

La autoridad explicó que una de las solicitudes será dirigida al presidente Rodrigo Paz, con el propósito de que una comisión del Gobierno reciba en Sucre a representantes del TSJ para abordar la situación institucional y los problemas que enfrenta la administración de justicia.

Asimismo, se pedirá a la Asamblea Legislativa acelerar el tratamiento de los proyectos de ley relacionados con el Consejo de la Magistratura, el Tribunal Supremo de Justicia y el Tribunal Agroambiental, los cuales permanecen pendientes de revisión.

Saucedo sostuvo que, de no existir una respuesta favorable dentro del plazo establecido, se activará un plan de movilizaciones progresivas. El primer paro será de 24 horas y, de persistir la falta de atención, las medidas se ampliarán a 48 y 72 horas, hasta llegar a un paro nacional indefinido.

«La Justicia también va a parar en el país, porque quienes respetamos la institucionalidad y el Estado de derecho no somos escuchados, mientras que quienes bloquean o paralizan actividades sí logran ser atendidos», afirmó el presidente del TSJ al justificar la decisión.