El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, aseguró que la entrada en vigencia del nuevo régimen de tipo de cambio flexible no tendrá un impacto significativo en el bolsillo de los bolivianos, al considerar que los precios de la mayoría de los productos importados ya habían sido ajustados en los últimos años debido a la escasez de divisas.

«Para la población en general no va a haber ningún efecto. Los precios de los productos importados ya habían sido ajustados desde 2023, 2024 e incluso 2025», afirmó la autoridad al referirse al inicio del nuevo sistema cambiario.

Desde este lunes 29 de junio, Bolivia dejó atrás el tipo de cambio fijo y comenzó a operar bajo un régimen flexible. Para la primera jornada, el Banco Central de Bolivia (BCB) estableció una cotización oficial de Bs 9,73 por dólar, valor que será actualizado diariamente durante los días hábiles.

Espinoza explicó que el cambio será «menos traumático» porque buena parte de la economía ya utilizaba un tipo de cambio referencial superior al oficial para realizar operaciones comerciales. Sin embargo, reconoció que algunos contratos privados pactados en dólares deberán ser renegociados entre las partes.

Respecto a la estabilidad del nuevo régimen, el ministro afirmó que el Banco Central no necesitará intervenir constantemente en el mercado cambiario, ya que el precio del dólar estará respaldado por los ingresos de divisas provenientes de las exportaciones.

Según indicó, el flujo de dólares generado por las ventas de soya, minerales, alimentos y gas natural permitirá sostener el sistema, mientras que la autoridad monetaria solo actuará cuando se registren variaciones bruscas en la cotización.

Espinoza también informó que el Banco Central cuenta actualmente con más de 700 millones de dólares en reservas internacionales líquidas. Comparó esa cifra con los 51 millones de dólares que, según dijo, existían cuando la actual administración asumió el Gobierno el 8 de noviembre.

El nuevo régimen cambiario fue aprobado mediante una resolución del Ministerio de Economía y forma parte de las medidas adoptadas por el Ejecutivo para enfrentar la escasez de dólares y adecuar el mercado oficial a la realidad de la oferta y demanda de divisas en el país.