El presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, promulgó un Decreto Supremo que declara Estado de Excepción en el territorio nacional, medida que fue justificada por el Gobierno bajo el argumento de preservar la seguridad del Estado, restablecer el orden público y garantizar el desarrollo normal de las actividades frente a la situación de conflictividad y crisis que atraviesa el país.

La determinación establece la aplicación inmediata de medidas extraordinarias orientadas a responder al contexto actual y reforzar la capacidad de actuación de las instituciones encargadas de la seguridad.

Según lo establecido en la normativa, la declaratoria tiene como finalidad principal salvaguardar la seguridad del Estado, además de adoptar acciones destinadas a garantizar la estabilidad y el funcionamiento de los servicios esenciales.

El decreto señala que uno de los objetivos centrales de la medida es el restablecimiento del orden público, asegurando el libre tránsito de la población y reduciendo los focos de conflictividad existentes.

“La determinación fue justificada por el mandatario bajo el argumento de salvaguardar la seguridad del Estado, restablecer el orden público y garantizar el normal desarrollo de las actividades frente a la situación de conflictividad y crisis que atraviesa el país”.

Asimismo, la normativa establece la activación inmediata de los protocolos de contingencia de las fuerzas de seguridad, con el propósito de fortalecer las acciones de control y resguardo en distintas regiones del país.

Entre los alcances del decreto se contempla la coordinación institucional para asegurar la prestación de servicios esenciales, garantizar la circulación en las vías de comunicación y atender situaciones que puedan afectar el orden público.

“El decreto fundamenta la urgencia de la medida para asegurar los servicios esenciales, el libre tránsito y mitigar focos de alteración del orden público”.

La declaratoria también faculta una coordinación directa entre las instituciones encargadas de la seguridad del Estado para proteger infraestructura considerada estratégica.

“La declaratoria faculta la coordinación directa entre la Policía Boliviana y las Fuerzas Armadas para el resguardo de la infraestructura crítica, instituciones del Estado y vías de comunicación estratégicas”.

Con la promulgación de este Decreto Supremo, el Estado de Excepción entra en vigencia de manera inmediata en todo el territorio nacional, activando los mecanismos previstos en la normativa para afrontar la situación de conflictividad que atraviesa el país.