El puente de Parotani se ha transformado en uno de los puntos más resguardados del país. Más de 550 efectivos de la Policía Boliviana y de las Fuerzas Armadas mantienen una vigilancia permanente en la zona para evitar que grupos movilizados vuelvan a bloquear la carretera que une Cochabamba con el occidente.

El despliegue de seguridad incluye un campamento instalado en inmediaciones del puente y patrullajes constantes durante las 24 horas del día. La presencia de los uniformados busca garantizar la circulación de vehículos y evitar que se repitan los cortes que en semanas anteriores afectaron el transporte de pasajeros, alimentos, combustibles y mercancías.

La medida se produce en un contexto de alta conflictividad social que se acerca a los 50 días. Aunque el paso por Parotani permanece expedito, Cochabamba sigue concentrando gran parte de los puntos de bloqueo registrados a nivel nacional, con al menos 45 cortes de ruta reportados.

Las autoridades consideran este tramo como estratégico para la conexión entre el eje central y el occidente del país, por lo que han decidido mantener el resguardo de manera indefinida. Mientras tanto, la tensión continúa en distintos sectores, donde persisten las movilizaciones y las amenazas de nuevas medidas de presión.