
La Central Obrera Boliviana (COB) realizó este martes una conferencia de prensa en la que llamó a la “paz” y al mismo tiempo exigió al Gobierno la atención de su pliego petitorio presentado el pasado 1 de abril, en un contexto marcado por el desgaste de las movilizaciones en el país.
La dirigencia sindical no reinstaló el ampliado nacional que había sido suspendido en dos oportunidades durante el fin de semana y optó por fijar una posición pública ante los medios de comunicación sobre la continuidad de las medidas de presión.
El máximo ejecutivo de la COB, Mario Argollo, afirmó que las movilizaciones se mantienen vigentes hasta recibir respuesta del Gobierno, aunque advirtió que, de no existir atención a sus demandas, podrían intensificarse las acciones.
No obstante, el dirigente también hizo un llamado a la pacificación del país y pidió disculpas a la población afectada por los días de conflicto. “Así como un dirigente sabe llamar a la movilización, también tiene que saber llamar a la paz”, señaló antes de retirarse sin responder preguntas de la prensa.
El país cumple este martes 47 días de conflicto social, con una reducción de los puntos de bloqueo principalmente en áreas rurales, mientras que en ciudades como La Paz y El Alto ya no se registran bloqueos activos.
La COB anunció además el envío de una conminatoria al Gobierno central para exigir la atención de su pliego y abrir espacios de negociación. Sin embargo, desde el Ejecutivo se reiteró que el diálogo será sostenido con organizaciones sectoriales y no con entes matrices.
En declaraciones anteriores, la dirigencia sindical había señalado que el conflicto ya no respondía únicamente a demandas sociales, sino también a una exigencia política de renuncia del presidente Rodrigo Paz. Este martes, el sector volvió a mencionar los puntos del pliego original aún pendientes de resolución.
Asimismo, la COB negó que las movilizaciones hayan sido financiadas por el denominado “evismo”, aunque reconoció que la participación de sectores afines al expresidente Evo Morales influyó en la dinámica del conflicto.
En este escenario, se aguarda la posición de la Federación Tupac Katari, cuya decisión será clave para definir la continuidad o el repliegue de las medidas de presión en el país.







