
El ministro de Obras Públicas, Servicios y Vivienda, Mauricio Zamora, informó que fue víctima de dos emboscadas durante un desplazamiento por la localidad de Copata y zonas aledañas, en el marco de una caravana oficial que se dirigía hacia La Paz.
Según el relato de la autoridad, el primer hecho violento se registró en el sector de San Antonio y posteriormente en Copata, donde grupos movilizados habrían atacado la caravana con dinamita y piedras, además de bloquear el paso de los vehículos que integraban la comitiva.
Zamora señaló que la situación derivó en momentos de desorden y enfrentamientos con efectivos policiales y militares que escoltaban el operativo, mientras intentaban evacuar a los ocupantes de la caravana ante la violencia de los ataques.
La autoridad indicó que en medio de la confusión se produjo la dispersión temporal del contingente, aunque posteriormente logró reunirse con su equipo tras superar el primer punto crítico.
Sin embargo, afirmó que el retorno hacia La Paz también fue complicado, ya que se vieron obligados a utilizar rutas alternas de tierra, donde —según su versión— se produjo una segunda emboscada que obligó a reforzar el resguardo policial.
El ministro explicó que aún permanece en una zona de riesgo junto a un grupo de seguridad, y que el convoy cuenta con apoyo policial para intentar salir del área afectada.
Asimismo, señaló que recibió información sobre presuntas amenazas en su contra a través de un audio interceptado, lo que incrementó el nivel de alerta durante su desplazamiento.
Pese a los hechos denunciados, Zamora insistió en la necesidad de retomar el diálogo como vía para resolver los conflictos, y advirtió que la violencia no puede frenar los procesos institucionales ni el normal desarrollo del país.







