Los grupos movilizados que mantienen bloqueadas las principales carreteras en el municipio de San Julián cumplen este domingo 11 días de protesta, en demanda de la renuncia del presidente Rodrigo Paz, en un contexto marcado por el incremento de la tensión social y el cruce de advertencias con sectores cívicos.

Desde los puntos de bloqueo, los manifestantes ratificaron que continuarán con la medida de presión y advirtieron que están dispuestos a resistir cualquier intento de desbloqueo. «Que vengan, aquí los esperamos”, expresó uno de los manifestantes, elevando la preocupación sobre un posible choque en los puntos de conflicto.

En paralelo, dirigentes cívicos de Santa Cruz dieron un ultimátum para que las vías sean despejadas hasta este domingo, caso contrario anunciaron que la ciudadanía podría organizar acciones de desbloqueo por cuenta propia, argumentando la necesidad de restablecer la libre transitabilidad.

Los representantes cívicos señalaron que la prolongación del conflicto está generando afectaciones económicas, interrupción del transporte y dificultades en el abastecimiento de productos básicos en distintas regiones del departamento.

Las advertencias cruzadas entre ambos sectores han encendido las alertas entre transportistas y pobladores, quienes temen que un eventual encuentro en las rutas derive en hechos de violencia.

Mientras tanto, los bloqueos continúan afectando la conectividad en la Chiquitanía y zonas del Beni, impactando en el comercio, la movilidad y las actividades cotidianas.