El presidente Rodrigo Paz afirmó este jueves que la Ley 1720 de reconversión de propiedades tiene aspectos positivos, aunque reconoció que faltó mayor diálogo con algunos sectores antes de su aprobación.

Durante su participación en el Taller Internacional “Economía para la gente”, organizado por el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) en La Paz, el mandatario señaló que existen planteamientos para modificar la norma mediante la incorporación de nuevos artículos.

“Tiene una base de ley buena, pero le faltó margen de diálogo en ciertos sectores”, sostuvo la autoridad, al referirse a las observaciones surgidas desde organizaciones vinculadas al tema agrario y productivo.

Paz indicó además que algunos sectores consideran que la ley podría fortalecerse con ajustes consensuados. “Hay quienes dicen que si se añaden dos o tres artículos, la ley mejora”, comentó.

Las declaraciones se producen en medio del estado de emergencia declarado por productores, quienes rechazan la posibilidad de abrogar la norma y exigen al Gobierno seguridad jurídica y reglas claras para continuar con sus actividades.

La preocupación del sector aumentó luego de que el Ejecutivo confirmara que, en el diálogo sostenido entre el presidente y representantes campesinos, se incluyó el compromiso de gestionar ante la Asamblea Legislativa la abrogación de la Ley 1720.

El miércoles, el vocero presidencial ratificó la existencia de ese acuerdo, aunque aclaró que cualquier modificación deberá estar acompañada de un nuevo proyecto normativo que contemple las distintas posiciones sobre el tema.

Sectores campesinos e indígenas cuestionan la ley al considerar que podría afectar las propiedades comunitarias, mientras que el Gobierno había rechazado anteriormente esa interpretación.

En ese contexto, Paz defendió la necesidad de generar consensos y criticó las formas tradicionales de conducción política. “Algunos creen que dialogar es una señal de debilidad, pero yo creo que es una capacidad que el país ha perdido con los años”, manifestó.