La defensa del exgerente de Boliviana de Aviación (BoA), Ronald Casso, rechazó este jueves las acusaciones en su contra dentro del proceso por presunto daño económico en la ruta Santa Cruz–La Habana, y aseguró que su cliente no generó perjuicio al Estado.

El abogado Javier García afirmó que las observaciones realizadas por el Viceministerio de Transparencia no consideran la totalidad de las operaciones comerciales de la aerolínea en la apertura de la ruta internacional hacia Cuba. En ese sentido, sostuvo que las supuestas pérdidas corresponden a una etapa posterior a la salida de Casso de la estatal aérea.

De acuerdo con la defensa, el exgerente dejó el cargo en febrero de 2025, mientras que las operaciones cuestionadas por la Fiscalía se habrían extendido hasta septiembre del mismo año. Por ello, calificó de incorrecto atribuirle toda la responsabilidad de los hechos investigados.

El jurista también señaló que las operaciones posteriores a la gestión de Casso deberían ser objeto de investigación, al considerar que la actividad continuó bajo otras administraciones dentro de la empresa estatal.

Asimismo, la defensa explicó que la baja ocupación de algunos vuelos responde a factores propios del sector aeronáutico, como temporadas altas y bajas, un comportamiento habitual en aerolíneas a nivel internacional.

No obstante, el Ministerio Público sostiene que durante la gestión de Casso se habrían autorizado vuelos sin la cantidad suficiente de pasajeros para cubrir costos operativos, lo que habría generado un presunto daño económico superior a los Bs 14,4 millones.

La investigación también alcanza a exmiembros del directorio de BoA y al exministro de Obras Públicas, Edgar Montaño, por la presunta firma de la resolución que autorizó la ruta Santa Cruz–La Habana.

Casso fue trasladado a dependencias policiales en La Paz a la espera de su audiencia cautelar, mientras su defensa anunció que solicitará que enfrente el proceso en libertad y presentará documentación para desvirtuar las acusaciones.