Tras más de tres semanas de recorrido desde el norte amazónico, la marcha indígena arribó a la ciudad de La Paz, marcando un momento clave en su proceso de movilización. Exigen la abrogación de la Ley 1720 por la defensa de su territorio.

La columna, integrada por familias indígenas —incluyendo niñas y niños—, logró superar condiciones climáticas adversas y un exigente ascenso hacia la región andina, hasta llegar a la tranca de Urujara, punto previo a su ingreso a la sede de gobierno.

El recorrido, que inició en territorios amazónicos, implicó un fuerte desgaste físico debido a las largas jornadas de caminata, el cambio brusco de clima y la altitud. Durante los últimos tramos, se reportaron dificultades de salud entre algunos participantes, lo que evidenció las condiciones extremas en las que se desarrolla esta movilización.

La tarde del sábado 2 un grupo de avanzada de los marchistas indígenas procedentes de Pando y Beni, en número superior a las cien personas, llegó a la ciudad de La Paz exigiendo la abrogación inmediata de la Ley 1720 que cambia el carácter de la pequeña a mediana propiedad rural para que pueda ser sujeta a crédito bancario.

El dirigente pandino Pfizer Coaquira, ejecutivo de la región Madre de Dios, del grupo que encabezó la marcha, ni bien se arribó a la tranca de Urujara (Chuquiaguillo), donde pernoctaron para ingresar el lunes al centro paceño, anunció que se dará al gobierno veinticuatro horas de plazo a partir del lunes 4 para que se proceda a abrogar la Ley 1720.

La marcha es impulsada por organizaciones indígenas del Beni y Pando, que plantean la necesidad de anular una normativa considerada lesiva para los territorios indígenas y alertan sobre el riesgo de profundizar procesos de concentración de tierras. En ese sentido, la movilización busca instalar en la agenda pública el debate sobre el acceso, control y gestión del territorio, así como la defensa de los derechos colectivos de los pueblos indígena originario campesinos.

Carmelo Arce Racua, marchista y dirigente indígena mencionó a su arribo: “…somos afiliados a la CPNB. Entonces, venimos con nuestro presidente de la departamental y estamos fuertes en la lucha porque tal vez nuestras TCO son para nosotros los indígenas es una cosa que es el pulmón del mundo. Y nosotros lo cuidamos, lo preservamos porque es la reserva”.

Asimismo, Racua dijo: “Si no tuviéramos esa reserva no nos diera la limpieza de todo el mundo que tenemos porque en realidad es esta reserva son la parte fundamental de nosotros y ahora que van a ser así revertidos como se dice con esta ley, les aseguro que nosotros también los indígenas vamos a vivir como mendigos y a eso me nos hemos percatado nosotros para poder venir a esta situación.

Con tono emocionado finalizó: “Y cómo no decir a quién es indígena le habla un  luchador de todo y a veces me pongo a llorar porque me da pena esos niños que vienen con nosotros. Y es por eso que me nace una impotencia. ¿Y cómo no decir somos bolivianos?”.