Luego de permanecer 17 años, dos meses y 17 días fuera de Bolivia, el exministro de Agricultura Guido “Chelelo” Añez regresó al país tras haberse exiliado en Estados Unidos, en el marco del proceso judicial iniciado en su contra por los hechos de octubre de 2003.

Añez explicó que su salida se produjo tras ser incluido en un juicio de responsabilidades impulsado durante el gobierno de Evo Morales, relacionado con la Guerra del Gas. En ese contexto, cuestionó la acusación en su contra, señalando que no tenía atribuciones sobre fuerzas del orden al desempeñarse como ministro de Agricultura durante 72 días en la gestión de Gonzalo Sánchez de Lozada.

“Me acusaron de genocidio, algo totalmente absurdo. No tenía manejo de Policía ni de Fuerzas Armadas”, afirmó, al insistir en que su rol durante el conflicto fue buscar la concertación.

El exministro calificó como difíciles los años en el exterior, donde —según relató— tuvo que empezar de cero y desempeñar distintos trabajos para sostener a su familia, ya que no pudo ejercer su profesión como abogado. Entre los momentos más duros, recordó no haber podido despedirse de su padre.

Pese a ello, aseguró que retorna “tranquilo, contento y sin nada de qué arrepentirse”, descartando cualquier ánimo de revancha. No obstante, cuestionó el uso de la justicia con fines políticos y sostuvo que quienes impulsaron procesos sin sustento jurídico “algún día deberán asumir consecuencias”.

Añez también aclaró que no tiene aspiraciones de volver a la política, aunque dejó abierta la posibilidad de aportar al país si se le requiere. “Si toca ayudar, voy a ayudar”, manifestó.