El presidente Rodrigo Paz lideró este viernes una reunión trascendental con los gobernadores electos de ocho departamentos del país, marcando el inicio formal del debate sobre el ambicioso plan “50/50”. La iniciativa presidencial busca no solo redefinir la distribución de recursos, sino también transformar la estructura estatal hacia un modelo “facilitador” que responda a las urgentes necesidades de desarrollo de Bolivia.

El encuentro, celebrado en el Palacio de Gobierno de La Paz, se produce en un contexto de serias dificultades financieras para las gobernaciones, impactadas por la disminución de ingresos provenientes del Estado, particularmente el Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH). Paz subrayó que el “50/50” es mucho más que un acuerdo fiscal; es una “visión global de acabar con un Estado tranca para construir un Estado facilitador sobre las nueve bases fundamentales de la patria, los departamentos, y a través de los departamentos con nuestras alcaldías y representaciones de cada una de las regiones”.

El mandatario enfatizó la necesidad de potenciar el capital humano, afirmando que «sin salud, sin educación, sin una serie de necesidades que tienen nuestros hijos, los jóvenes de la patria no van a poder ser competitivos». Esta visión integral busca garantizar que el principal recurso del país, su gente, esté capacitado para impulsar el progreso.

Consenso y Voluntad Política ante la Crisis

Paz destacó la apertura y el espíritu constructivo de los gobernadores. “Todos entendieron que es un momento difícil”, afirmó el presidente, elogiando la voluntad de las autoridades electas para buscar soluciones de mediano y largo plazo, alejadas de la coyuntura política. Este acercamiento institucional, que previamente ya incluyó una reunión con más de 300 alcaldes electos, subraya un esfuerzo por consolidar un frente común ante los desafíos económicos y sociales.

A la cita acudieron los gobernadores electos de Santa Cruz (Juan Pablo Velasco), La Paz (Luis Revilla), Cochabamba (Leonardo Loza), Tarija (María René Soruco), Chuquisaca (Luis Ayllón), Pando (Gabriela de Paiva), Oruro (Edgar Sánchez) y Beni (Jesús Egüez). La única ausencia fue la del representante de Potosí, René Joaquino, quien, según Paz, no pudo asistir.

El presidente expresó su gratitud por la «vocación democrática» de los presentes y su disposición a dialogar. “Esto es lo que tenemos que hacer en Bolivia, dialogar en la mesa entre instituciones dejando lo político de lado, profundizando las prioridades de la construcción de nuestros departamentos, de nuestra patria”, sostuvo.

Ejes del Diálogo y Próximos Pasos

Durante la reunión, se delineó un “sistema de coordinación” y “trabajo conjunto” que incluirá la participación de los ministros de Estado, garantizando una articulación efectiva entre el gobierno central y las autonomías subnacionales.

Un eje fundamental del diálogo fue la producción. “Todos estamos de acuerdo que tenemos que producir, que necesitamos nuevas normas, para la inversión de genere en nuestras regiones y que el Estado tenga el espacio que le corresponde, de servicio y de facilitación para aquellos que son realmente los emprendedores, como los gremiales, cuentapropistas, transportistas, empresarios”, manifestó Paz.

Además de la producción, se abordaron demandas regionales específicas y aspectos cruciales vinculados a la salud, la educación y los proyectos de infraestructura, sentando las bases para una agenda de trabajo conjunto que definirá el futuro del desarrollo boliviano bajo el paraguas del plan “50/50”.