
El transporte ferroviario vuelve a tomar impulso en Bolivia como una alternativa clave para fortalecer la logística y la integración económica del país. En esa línea, el Gobierno del presidente Rodrigo Paz promueve una Política Nacional de Ferrocarriles orientada a consolidar este sistema como eje articulador del comercio interno y su conexión con mercados internacionales.
Uno de los pilares de esta estrategia es la Red Oriental, que conecta la producción del oriente y sur boliviano con destinos como Brasil y Argentina, además de su vínculo con la Hidrovía Paraguay–Paraná. Esta red permite mejorar la eficiencia en el transporte de carga y ampliar las oportunidades de exportación.
La operación está a cargo de Ferroviaria Oriental S.A., que en los últimos años ha fortalecido su rol como operador logístico en la región. La empresa administra más de 1.200 kilómetros de vías férreas y ha incorporado estándares internacionales en sus procesos de calidad y seguridad.
En cuanto a inversiones, la compañía ha destinado más de 306 millones de dólares desde el inicio de su gestión, lo que ha permitido modernizar la infraestructura y aumentar su capacidad operativa. Solo en 2025 ejecutó un plan de inversión de 8,2 millones de dólares, principalmente enfocado en el mantenimiento de la red, mientras que para 2026 prevé destinar otros 5,5 millones de dólares.
El crecimiento también se refleja en su capacidad de transporte. Actualmente, cuenta con 35 locomotoras y más de 2.000 vagones, lo que le permite movilizar más de tres millones de toneladas anuales. Durante 2025, transportó 1,7 millones de toneladas de productos como soya, combustibles, cemento, acero y urea.
A nivel histórico, el sistema alcanzó su mayor volumen en 2018, con más de 2,35 millones de toneladas transportadas, cifra que evidencia una expansión sostenida frente a los niveles registrados en la década de los 90.
Además del impacto económico, la actividad ferroviaria contribuye a la generación de empleo, con más de 500 puestos directos y una cifra similar de empleos indirectos, fortaleciendo el desarrollo regional.
Con estos avances, el sistema ferroviario oriental se proyecta como un componente estratégico para mejorar la competitividad del país y consolidar su integración en los mercados internacionales.







