
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, reforzó su postura contra la corrupción al asegurar que su gobierno no tolerará irregularidades y que cualquier implicado, sin importar si pertenece a gestiones pasadas o actuales, deberá enfrentar a la Justicia.
El mandatario enfatizó que no habrá protección para nadie y que se busca marcar un precedente claro en la lucha contra estos delitos, enviando una señal de firmeza a nivel nacional.
Sus declaraciones se producen tras la sentencia de diez años de prisión contra el exministro de Medio Ambiente y Agua, Juan Santos Cruz, quien fue parte de la administración del expresidente Luis Arce.
En ese contexto, Paz cuestionó los casos de corrupción registrados en años anteriores, señalando que estos hechos perjudicaron directamente a la población. A la vez, destacó que actualmente se evidencian avances en los procesos judiciales, con resultados concretos como aprehensiones y condenas.
Asimismo, aseguró que su administración continuará trabajando de manera coordinada con el Ministerio Público, la Policía y otras instancias competentes para fortalecer las investigaciones y sancionar los actos ilícitos.
Según la resolución judicial, el exministro fue encontrado culpable de liderar una estructura que exigía pagos irregulares a empresas a cambio de adjudicar contratos relacionados con proyectos de agua.







