Un hombre de 66 años y su hija embarazada fueron enviados este viernes a la cárcel de Palmasola por 180 días, acusados de participar en el saqueo de una propiedad vinculada al narcotraficante Sebastián Marset.

Luis Pacosillo Espinoza, padre de familia y adulto mayor, negó las acusaciones. “Me están culpando por un jarroncito, un Buda y dos toallas encontrados en mi casa. Los culpables siguen libres, no quieren atraparlos. Mi hijo menor era quien trabajaba, nosotros no tuvimos nada que ver”, afirmó durante la audiencia de medidas cautelares, en la que la Fiscalía solicitó su detención preventiva.

Su hija, Alison Pacosillo Cabezas, se encuentra embarazada y también fue enviada a la misma cárcel. Ambos denunciaron irregularidades en el procedimiento policial, asegurando que no pudieron acceder a defensa legal antes de ser acusados. “Los policías se llevaron nuestras cosas y no me dejaron hablar con un abogado”, señaló el padre.

La familia insiste en su inocencia y sostiene que la justicia no ha alcanzado a los verdaderos responsables del saqueo. La defensa anunció que apelará las medidas cautelares y cuestiona la rapidez con la que se dictó la detención.

El caso genera preocupación sobre el debido proceso, la protección de los derechos de personas vulnerables y la investigación de delitos vinculados al entorno del narcotráfico.