Desde la noche del domingo, camioneros seguidores del mandatario que perdió las elecciones montaron piquetes en más de 20 estados para protestar por la victoria de Lula da Silva. El Supremo Tribunal ordenó despejarlos

Este martes creció la tensión en Brasil, dado que simpatizantes del presidente, Jair Bolsonaro, mantienen más de 200 bloqueos de carreteras en todo el país pese a la decisión del Supremo Tribunal Federal (STF), que ordenó despejarlos.

La Policía Federal de Carreteras (PRF) anunció que inició el operativo para liberar los bloqueos que, según medios locales, continúan en varios puntos del gigante sudamericano.

En otros sectores comenzaron a despejarse, como por ejemplo en cuatro puntos de Río de Janeiro. Los primeros reportes indican que se ha tenido que lanzar gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes.