
La película boliviana “La hija Cóndor”, dirigida por Álvaro Olmos Torrico, se consagró en el reciente festival español con dos de sus premios más importantes: la Biznaga de Plata a la Mejor Interpretación Femenina de Reparto, otorgada a María Magdalena Sanizo, y la Biznaga de Plata a la Mejor Música, reconocida a Cergio Prudencio y Marcelo Guerrero.
El doble galardón refuerza la trayectoria de Olmos Torrico como una de las voces más originales del cine latinoamericano, al tiempo que proyecta la cinematografía boliviana como un referente internacional por su calidad técnica y profundidad narrativa. La película logra fusionar la riqueza de la tradición andina con los desafíos del mundo contemporáneo, conectando a la audiencia europea con un lenguaje visual y sonoro cargado de emoción.
María Magdalena Sanizo recibió el premio a la actuación por su interpretación de la madre adoptiva que custodia los secretos de la partería y los cantos rituales que acompañan la vida en los Andes. Su papel, clave en la transmisión del saber ancestral, fue destacado por la autenticidad y la intensidad con la que encarna a un personaje central en la historia.
Por su parte, la Biznaga de Plata a la Mejor Música reconoce la labor de Cergio Prudencio, referente de la música contemporánea boliviana y fundador de la Orquesta Experimental de Instrumentos Nativos (OEIN), junto a Marcelo Guerrero. La banda sonora no solo acompaña la narrativa, sino que actúa como un hilo conductor entre la protagonista, Clara, y su entorno, integrando cantos rituales y texturas acústicas que transforman la transición del silencio del campo al bullicio urbano en una experiencia sensorial única.
Con este reconocimiento, “La hija Cóndor” no solo confirma la fuerza creativa de su director y elenco, sino que también abre nuevas puertas para la proyección internacional del cine boliviano, capaz de contar historias locales con resonancia universal.







