
El presidente Rodrigo Paz Pereira anunció este lunes el inicio formal del proceso para implementar el denominado “50-50”, una propuesta de redistribución equitativa de recursos entre el nivel central del Estado y los gobiernos subnacionales, que —según afirmó— constituye una reforma estructural para profundizar las autonomías y mejorar la eficiencia estatal.
“El día de hoy en el gabinete en Santa Cruz vamos a iniciar el proceso del 50-50”, declaró el mandatario el 2 de marzo, tras arribar a la capital cruceña junto a su equipo de colaboradores. La reunión se desarrolló en oficinas de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), donde se dio paso a la primera fase técnica de la iniciativa.
Reforma estructural
Paz aseguró que la propuesta, planteada durante su campaña electoral, “se ha vuelto una bandera de todas las regiones” en la búsqueda de mayor equidad y desarrollo. “El 50-50 no es una consigna, es una decisión estructural (…) el objetivo final es mejorar la vida de la gente”, sostuvo en conferencia de prensa desde la Gobernación cruceña.
De acuerdo con el jefe de Estado, la medida no solo implica redistribuir recursos, sino también transferir competencias y capacidades de gestión a las regiones. “El desarrollo es una tarea compartida. Cada nivel de gobierno debe ejercer sus competencias con responsabilidad fiscal. No es transferir recursos sin control, es distribuir responsabilidades con reglas claras”, explicó.
El Presidente informó que en el gabinete se instruirá la conformación de mesas técnicas sectoriales y se establecerán lineamientos para que los ministros trabajen en la implementación de la propuesta.
Convocatoria amplia y críticas a opositores
Paz anunció que se convocará a sectores productivos, sociales, legisladores, gobiernos subnacionales y a las futuras autoridades electas en marzo para construir la propuesta de manera participativa. “Todas las propuestas serán escuchadas si están alineadas al espíritu del 50-50, no importa la fuerza política”, afirmó.
No obstante, también cuestionó a sectores que, según dijo, intentan desestabilizar al país utilizando el debate sobre el 50-50 y otros hechos recientes. “Hay algunos en los extremos que quieren usar esto para desestabilizar la patria”, manifestó.
Revisión y eliminación de normas
Como parte del proceso, el mandatario anunció la revisión y eliminación de leyes y decretos que —a su criterio— obstaculizan el fortalecimiento autonómico.
“El primer paso es identificar todos los decretos supremos que solo empoderaron al Estado central. Todo aquello que no sirva se va a eliminar”, señaló, al tiempo de reiterar que la reforma no responde a un cálculo político coyuntural, sino a una transformación estructural.
“El 50-50 no es dividir recursos, es multiplicar soluciones; no es debilitar al Estado, es hacerlo más eficiente”, subrayó Paz, al definir la iniciativa como una decisión histórica que —según afirmó— trascenderá su gestión de gobierno.







