La exsenadora Adriana Salvatierra afirmó que el manejo del caso de los billetes de la Serie B por parte del Banco Central de Bolivia estuvo marcado por contradicciones que terminaron afectando la confianza de la población en la moneda nacional.

“Creo que hubo tres momentos, o incluso cuatro, en los cuales el Banco Central principalmente ha develado informaciones contradictorias”, señaló al referirse a las versiones oficiales difundidas tras el siniestro aéreo ocurrido el 27 de febrero en la ciudad de El Alto.

Salvatierra indicó que el primer quiebre se produjo cuando, horas después del incidente, el ministro de Defensa aseguró que los billetes no tenían número de serie. “Lo primero que sucede es que sale el ministro de Defensa y dice que esos billetes no tienen número de serie, y eso fue fácilmente contrastado y desmentido. Ese fue el inicio del resquebrajamiento en toda la comunicación de este conflicto”, sostuvo.

Como segundo punto, citó el comunicado emitido por el Banco Central de Bolivia la noche del mismo día, en el que se informa que el 27 de enero de 2025 se firmó un contrato con la empresa Crane Currency para la impresión de 966 millones de billetes. “El Banco Central suscribe este contrato desde la gestión del gobierno de Luis Arce”, remarcó.

En ese contexto, cuestionó la continuidad del contrato en la gestión posterior y recordó las críticas iniciales de Rodrigo Paz. “Rodrigo Paz salió a decir que esto era tremendamente peligroso porque iba a disparar la inflación, pero luego continuó recibiendo los embarques de forma absolutamente silenciosa”, afirmó.

La exsenadora también advirtió que los billetes de la Serie B ya circulaban desde 2025. “Estos billetes estaban circulando desde el mes de junio y octubre del año pasado. Por eso la gente revisaba sus billeteras y veía que efectivamente tenía billetes de la Serie B”, explicó.

Uno de los aspectos más cuestionados fue la quema de billetes tras el accidente. “Si la empresa era responsable de la elaboración, del traslado y de la custodia hasta la entrega en la bóveda del Banco Central, la pregunta es: ¿quién dispuso la quema de los billetes?”, planteó. Añadió que esta decisión abre dudas sobre quién asumirá la pérdida económica: “La empresa puede decir tranquilamente: si yo no ordené que se quemen los billetes, ¿por qué tengo que cubrir los daños?”.

Salvatierra también cuestionó la falta de protocolos claros. “No se puede agarrar y quemar los billetes así nomás. Todo eso requiere procedimientos internos y resoluciones del directorio del Banco Central”, afirmó, al tiempo de señalar que incluso se difundieron imágenes contradictorias. “Por un lado muestran billetes quemándose y por otro lado se ve cómo se trasladan sacos de dinero. Eso genera más dudas”, dijo.

Criticó los cambios sucesivos de decisión sobre la validez del dinero. “Primero dicen que los billetes no tenían número de serie, luego que los encontrados eran inválidos, después declaran inválida toda la Serie B de los cortes 10, 20 y 50, y finalmente publican una lista de numeraciones. Cambiaron cuatro veces de versión”, sostuvo.

“La gente no puede vivir con esta inseguridad. No puede ser que 24 horas después recién digan que tienen identificados todos los billetes y que le carguen a la población la responsabilidad de revisar si su dinero sirve o no”, concluyó, advirtiendo que el mayor daño es la pérdida de confianza en la moneda nacional.