Antonio Sánchez de Lozada Bustamante, reconocido por su papel en la consolidación del control estatal en Bolivia y hermano del expresidente Gonzalo Sánchez de Lozada, falleció este lunes en Canadá. Su partida recuerda una etapa de profundas reformas en la administración pública boliviana durante los años 80 y 90.

Sánchez de Lozada Bustamante asumió la Contraloría General del Estado en noviembre de 1982, apenas semanas después del inicio del gobierno de Hernán Siles Zuazo. Durante diez años, su liderazgo se extendió a través de los mandatos de Víctor Paz Estenssoro y Jaime Paz Zamora, periodo en el que transformó la institución en un órgano autónomo y referente del control gubernamental.

Entre sus principales logros se destaca la implementación de la Ley 1178, conocida como Ley Safco, que redefinió la gestión de los recursos del Estado, estableció normas claras para la administración pública y promovió la transparencia en el manejo de los fondos públicos.

Asimismo, impulsó una reestructuración interna que redujo en un 50% el personal de la Contraloría, un cambio que generó tensiones sindicales pero consolidó la eficiencia institucional.Antes de su paso por la Contraloría, Sánchez de Lozada Bustamante también ejerció como ministro de Finanzas y senador, roles desde los cuales contribuyó a la estabilidad económica y política del país.

Su trayectoria refleja un compromiso sostenido con la institucionalidad y la profesionalización del servicio público, dejando un legado que sigue vigente en la administración boliviana.