
Un encuentro inesperado marcó este domingo los actos conmemorativos por el 245 aniversario de la gesta libertaria de Oruro. El presidente Rodrigo Paz y el vicepresidente Edmand Lara, cuyas diferencias políticas son de conocimiento público, coincidieron en la Catedral Nuestra Señora de la Asunta durante la celebración eucarística.
El momento se produjo cuando el sacerdote oficiante invitó a ambas autoridades a acercarse al altar. La escena no pasó desapercibida entre los asistentes, que observaron gestos contenidos y una evidente formalidad en el breve cruce entre ambos mandatarios.
Según fuentes cercanas al entorno gubernamental, la relación entre Paz y Lara atraviesa un periodo de tensión, marcado por discrepancias en torno a la toma de decisiones y advertencias previas del vicepresidente sobre la necesidad de no encubrir presuntos hechos de corrupción.
Durante la ceremonia, el sacerdote dirigió una bendición especial a las dos autoridades, instándolas a trabajar de manera conjunta por el país.
“Queremos hacer una bendición especial para ustedes, para que trabajen fraternos, unidos, solidarios, como hermanos, como una buena yunta de nuestro campo, para que puedan seguir en pleno desarrollo para la gloria de Dios y para la gloria de nuestra patria Bolivia”, expresó.
Pese al contexto de diferencias políticas, Paz y Lara avanzaron juntos hacia el altar en silencio, mientras la misa continuaba con normalidad. El gesto fue interpretado por algunos asistentes como un símbolo de institucionalidad en un escenario marcado por la conmemoración histórica.
Concluida la celebración religiosa, ambas autoridades retomaron sus actividades de manera separada. Sin embargo, el breve encuentro en la catedral se convirtió en uno de los episodios más comentados de la jornada conmemorativa en la capital orureña.







